Archivos mensuales: enero 2011

Un Amigo Fiel

Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;
Derramad delante de él vuestro corazón;
Dios es nuestro refugio. Selah

 

Me dio gusto leer este versículo ayer. Me dijo varias cosas que necesitaba recordar.

Puedo esperar en Él. Yo tengo un enorme problema: falta de paciencia. 🙂 Pero Dios me recordó que debía esperar en Él. Si espero en Él, no esperaré en vano. Dios sabe lo que hace y lo hace sólo en Su tiempo.

Además, puedo derramar delante de Él mi corazón. Dios es el mejor Amigo que podría tener. Él está dispuesto a escuchar lo que siento, sea sobre mi familia, mis amigos, mi futuro o aún mis posesiones. Él quiere que yo tenga la confianza de derramar ante el mi corazón.

Y Él me protegerá. Él es mi refugio. Con Él hallaré consuelo si me preocupa mi familia, si extraño a mis amigos, si el futuro me da temor o si me estrésan mis posesiones.

Le importo a Dios. Selah.

Juan 8:12

“…el que me sigue no andará en tinieblas…”

!Qué bueno es saber que al seguir a Cristo andaré siempre en luz!” No tendré que dudar al tomar decisiones. Si le sigo, él alumbrará el camino aunque sea sólo un paso a la vez. Elisabeth Elliot dijo, “… con los años he comprobado vez tras vez que el corazón dispuesto a hacer la voluntad de Dios nunca tiene porqué temer la derrota.” Cristo no prometió decirme a dónde voy ni cómo voy a llegar. Sí prometió dar luz a mis pasos para poder caminar con seguridad.

A un paso

Estás a un paso de la Puerta.

?Porqué no tomarlo ya?

Si esperas otro día

ser muy tarde ya podría.

?Porqué no tomarlo ya?

 

Estás a un paso de la Puerta,

y Cristo llamando está.

Sí, Él quiere hoy salvarte,

luego, a su cielo llevarte.

?Porqué no aceptarle ya?

Un canto nuevo

Este poema se puede cantar con el tono de “Jesús me pastorea”. Expresa algo que Cristo me ha estado enseñando en los últimos días.

Jesús es mi amigo,

conmigo él está.

En valle, en la montaña,

conmigo él está.

 

Conmigo está.

Jesús camina aquí.

Conmigo está.

Jesús camina aquí.

 



Lucas 24:15

 

“… Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.”

 

Esta mañana, en el camión yendo hacia la escuela, leía Lucas 24:15 y este versículo me llamó la atención.

Estos hombres estaban tristes y llegó Jesús mismo, se acercó a ellos. Y no fue sólo por un momento sino caminaba con ellos. No los regañó por desanimarse, sólo les habló y les explicó las profecías hasta que se dieron cuenta de quién era.

Fue una consolación para mí porque cuando estoy triste Jesús se acerca y camina conmigo.