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Lo que Él hizo

Juan 1:11, Isaías 53:5, Salmo 35:12-14

Por nuestras aflicciones
Él se preocupó.
A lo suyo vino
y se entregó.
Por nuestras rebeliones
Él herido fue.
Y nuestro castigo
de paz sobre Él fue.
Enfermedades nuestras
las llevó el Señor.
Su llaga nos curó,
!Nuestro Salvador!
Por nuestros pecados
Él fue molido.
Por nosotros sufrió,
más que un amigo.
Y nosotros le dimos
por el bien, el mal.
No fue recibido.
Decisión fatal.

Pensamientos y Caminos

 

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Isaías 55:8,9

Esta mañana estaba leyendo Lucas 19, no parece tener nada en común con este pasaje. 🙂 Pero me llamó la atención el versículo 11 que dice, “…y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.” Ellos pensaban. No tenían idea de la grandeza de los planes de Dios. Si Dios hubiera hecho lo que ellos pensaban, Cristo no hubiera tocado las vidas de gentiles en cada generación desde entonces. Pero no se hizo lo que ellos pensaban. Dios tenía su plan.

Sonreí al pensar en mis planes y pensamientos y los caminos que yo quisiera seguir. Estoy segura que en comparación con los planes de Dios, no son nada. Luego dejé de sonreír porque mis planes son egocéntricos. Lo que yo quiero que Dios haga en mi vida es para mi gusto, mi placer y mi felicidad. !Pero los planes de Dios son mucho más grandes que eso! !Son más grandes que mi pequeña mente! !Son más importantes que Erika! !Son planes que alcanzarán a generación tras generación! !Cuánto mejor sería si yo me sujetara a la voluntad de Dios en mi vida, en vez de insistir en se haga a mi manera! ?No es cierto?

 

 

El Sacrificio

La adoración de mi amigo Gus 🙂 el domingo 11 de Julio del presente año guió mis pensamientos en esta dirección. Está basado en los siguientes pasajes:  Levítico 1; Génesis 22; Isaías 50.

Un hebreo un día llevaba

al tabernáculo un cordero

manso, que no protestaba,

que sería el sacrificio,

pero iba sin saber. Leer más de esta entrada