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Inspiración

Hoy leí una pregunta que me vi obligada a responder,

“¿Qué te inspira?”

No tardé mucho en dar mi respuesta: Dios. Pensar en la inmensidad de Dios, su majestad, su gloria y su poder me inspira a escribir. Con sólo considerar el amor de Cristo, su sacrificio y, más que nada, cómo camina conmigo todos los días… Sí, Dios me inspira.

Pero la verdad es que hay muchas otras cosas que me han inspirado a escribir, sea un poema, un cuento o unos cuantos párrafos. Hay ciertas cosas que en cuanto las veo, mis dedos ansían poseer una pluma y un papel. En otras ocasiones veo mi objeto de inspiración miles de veces antes de recibirla. En ocasiones, sé que algo me debe inspirar pero me es difícil encontrar las palabras adecuadas.

Yo sé que esto no es lo que normalmente comparto, sin embargo, hoy quiero mostrarte la lista de mis inspiraciones. Quizás veas en mi lista situaciones tristes u objetos insignificantes. Algunas cosas te darán risa, otras te sorprenderán. Pero no es por eso que te digo lo que me inspira. Lo divulgo porque cada uno de nosotros tiene un talento, un arte. Dios nos dio ese “algo” para que lo usáramos para Su gloria. Quizás tu arte sea la fotografía, el dibujo, la música, o la cocina. Mi arte son las palabras. Y quizás lo que me inspiró a mí te inspire a ti.

–       La adoración un domingo en la mañana

–       Un día nublado

–       Una buena predicación del evangelio

–       Eleo

–       Una gota de lluvia que se desliza por la ventana

–       La vista desde un avión

–       Mis papás

–       Un versículo de la Biblia

–       El viento cantando con los árboles

–       La muerte de un conocido

–       Buenos amigos

–       La charla de un riachuelo con las piedritas de su fondo

–       Estar sola esperando al camión

Ahora, te toca compartir. ¿Qué te inspira a tí?

Sea la paz

Hoy les tengo un himno que canté en inglés el año pasado y me encantó. Ha llegado a ser uno de mis himnos preferidos. Espero lo disfruten!

http://www.youtube.com/watch?v=DFBKZCUzIIU

¡Maestro, se encrespan las aguas!

¡Y ruge la tempestad!

Los grandes abismos del cielo

Se llenan de oscuridad;

¿No ves que aquí perecemos? ¿Puedes dormir así,

Cuando el mar agitado nos abre

Profundo sepulcro aquí?

CORO

Los vientos, las ondas oirán tu voz, ¡Sea la paz!

Calmas las iras del negro mar,

Las luchas del alma las haces cesar,

Y así la barquilla do va el Señor,

Hundirse no puede en el mar traidor.

Doquier se cumple tu voluntad,

¡Sea la paz! ¡Sea la paz!

Tu voz resuena en la inmensidad !Sea la paz!

Maestro, mi ser angustiado,

Te busca con ansiedad;

De mi alma en los antros profundos

Se libra cruel tempestad;

Pasa el pecado a torrentes Sobre mi frágil ser,

¡Y perezco, perezco, Maestro!

¡Oh, quiéreme socorrer!

CORO

Los vientos, las ondas oirán tu voz, ¡Sea la paz!

Calmas las iras del negro mar,

Las luchas del alma las haces cesar,

Y así la barquilla do va el Señor,

Hundirse no puede en el mar traidor.

Doquier se cumple tu voluntad,

¡Sea la paz! ¡Sea la paz!

Tu voz resuena en la inmensidad !Sea la paz!

Maestro, pasó la tormenta,

Los vientos no rugen ya,

Y sobre el cristal de las aguas

El sol resplandecerá;

Maestro, prolonga esta calma

No me abandones más,

Cruzaré los abismos contigo,

Gozando bendita paz.

CORO

Los vientos, las ondas oirán tu voz, ¡Sea la paz!

Calmas las iras del negro mar,

Las luchas del alma las haces cesar,

Y así la barquilla do va el Señor,

Hundirse no puede en el mar traidor.

Doquier se cumple tu voluntad,

¡Sea la paz! ¡Sea la paz!

Tu voz resuena en la inmensidad !Sea la paz!

calm before the storm11 Calm Before The Storm

Efesios 5:19,20

“…hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”                         Efesios 5:19, 20

El otro día mientras leía este versículo me di cuenta que hay una relación entre las acciones que se encuentran en estos versículos.

– entre vosotros (hablar)

– en vuestros corazones (alabar)

– a Dios (dar gracias)

Cada una de estas acciones tiene como resultado el siguiente.

Primero, debemos darle gracias a Dios por todo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Esto llevará a que en nuestros corazones cantemos y le alabemos. El resultado natural de eso es que entre nosotros hablemos con salmos, himnos y cánticos espirituales.

El efecto también funciona al revés. Si entre nosotros hablamos con salmos, himnos y cánticos espirituales, cuando estemos sólos vamos a alabar a Dios en nuestros corazónes y eso terminará en agradecimiento a Dios.

Esto quiere decir que vamos a pasarnos la vida cantando? No creo, a menos de que te guste cantar muchísimo, y eso está bien. 🙂 Pero, el punto es tener una actitud de alegría. Si hablamos de lo bueno que ha sido Dios con nosotros, eso nos hara alabar y agradecerle en privado. Si le alabamos y le agradecemos en privado, sólo es natural que hablemos de lo que agradecemos con otros porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Así que, empieza a expresar el gozo de tu salvación por un lado o por el otro y verás que afectará toda tu vida para bien.

Aquel

Un versículo que me animó muchísimo este fin de semana fue este: “…Aquel que es poderoso para hacer las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos…”. Se encuentra en Efesios 3:20 y obviamente es parte de una oración mucho más larga que se refiere a otra cosa. Pero esta parte de lo que está diciendo el escritor fue lo que me llamó la atención.

Cuando le estás pidiendo algo a Dios es tan fácil desanimarte porque piensas que Dios no te está respondiendo. Pero debemos recordar esto: (no están en orden de importancia):

#1. Mi horario no es el horario de Dios.

#2. Dios puede ya estar obrando para que se cumpla mi deseo, pero sin poder verlo yo.

#3. Dios sí lo puede hacer.

#4. Dios quiere lo mejor para mí.

Así que, amigos, no se desanimen al pedirle a Dios por el deseo que él mismo te ha dado.

” Aquel… es poderoso para hacer las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos. “

Guiado por el Espíritu…

Uno de los mensajes que más disfruté en la conferencia de Ixtapa, fue el de mi papá sobre cómo saber si es el Espíritu Santo el que te guía, o tus emociones. Y es tan importante saber eso al tomar decisiones, sean grandes o pequeñas.

Aquí les comparto el primer punto del bosquejo que dio y lo que aprendí de eso.

Leyó en Lucas 4:1, “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto”. Romanos 8:13, 14, “porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.” y luego leyó en Gálatas 5: 17, 18, “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.”

1. El control del Espíritu Santo

Es esencial que el Espíritu controle cada aspecto de mi vida antes de esperar que me guie en las “grandes” decisiones que voy a tomar.

Si hay algo en mi vida que está fuera de control, no me estoy dejando guiar por el Espíritu Santo. Por ejemplo, si me cuesta trabajo dejar de comer cuando estoy llena, no me estoy dejando controlar por el Espíritu Santo. Si veo una bolsa en la tienda que me encanta y lo compro aunque no lo necesite, no me esoty dejando controlar por el Espíritu Santo. Si malgasto horas en el internet pensando, “Sólo voy a ver un video más.” o  “Sólo me falta checar las fotos de tal persona.” cuando tengo otros deberes, no estoy bajo el control del Espíritu Santo. Si no puedo dejar de hacerlo, estoy fuera de control y estoy dándole la espalda a la dirección del Espíritu Santo.

Si dejo que él me guie en lo pequeño, (una oportunidad para declarar que soy cristiano; un momento en que puedo decidir quedarme con 2 pesos o caminar dos cuadras de regreso para dárselos a la persona que me dio más cambio de lo que era; una tarde en que decido no gritarle a mi hermano cuando toma algo mío, sino pedírselo con ‘porfavor’, etc.) entonces será más fácil ver cómo me está guiando en lo grande (al decidir si debo conseguir un empleo o seguir estudiando, al cambiarme de ciudad o casarme). Toda, repito, toda mi vida debe estar bajo la guia del Espíritu Santo para que me guie en lo ‘importante’.

Eso fue lo que aprendí el primer punto del ministerio de mi papá. Fueron nueve puntos y espero cubrirlos todos aquí en el blog en las próximas semanas.