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Si Dios te pide…

Hoy les tengo un poema que escribí el jueves pasado. Antes de escribirlo aquí quiero aclarar algo: el tema del poema es la obediencia. Si Dios te está llamando a predicar, o a irte a algún lugar, por favor, vé! El punto es que obedezcas.

 

Si estás dispuesto a servir

y Dios te pide esperar;

si estás dispuesto a ir

y Dios te pide quedar;

si estás dispuesto a predicar

y Dios te pide orar;

si estás dispuesto a morir 

y Dios te pide vivir,

?lo harás?

Una carta a mi héroe

Usted se ha visto como yo le veo?  Lo dudo.

Porque yo le veo a usted en sus momentos de triunfo – cuando se controla en un instante de desespero, cuando con paciencia explica un concepto por enésima vez, cuando toma lo poco que posee y se lo da a alguien más.

Yo le veo a usted,  no el momento de debilidad que lamenta por toda la vida, ni el hacer un gesto de impaciencia ante la espera, ni el dar sin querer.

Sé que usted ha vivido esos momentos. Pero esos no son los momentos que veo. Le veo a usted.

Yo le veo, y en usted, con todas sus fallas y sus debilidades, veo un sincero deseo de seguir en los pasos de Cristo. Y ese deseo es lo que me inspira a mí a seguirle a usted.

Toma

Señor, toma lo tuyo.

En mi vida usa lo que

sirve para Dios.

De mi vida quita lo que

no debo tener.

Toma y usa lo que es tuyo.

Toma y usa lo que es “mío”.

En mi vida crea lo que

te podría servir.

En mi vida deja sólo lo que debe estar.

Sé que no hay nada mío.

Lo que tengo, todo, es tuyo.

De Él

Romanos 14:8

Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos del Señor somos.

?De verdad sabemos esto?  ?Cuántas cosas hago yo consciente de que soy del Señor? ?Seguiría mi vida igual si yo siempre me acordara de que soy del Señor? (Nota: “Señor”, es decir, él manda. Yo sirvo.)

iSoy del Señor! Silencia toda queja

y da descanso al afligido ser.

Rendido a ti, oh Padre, tu hijo acepta:

“Es lo mejor tu voluntad hacer.”

Lottie Moon

Sí… me tardé ne nuevo. Lo siento. 😦

Lottie Moon, nació en 1840 en Virginia, Estados Unidos. Misionera en China. Pertenecía a una familia adinerada de Virginia y recibió una buena educación. En 1861 se graduó con una Maestría en Artes, siendo una de las primeras mujeres del sur de Estados Unidos en obtenerla.

Su hermana Edmonia Moon viajó a China como misionera en 1872, y el año siguiente partió Lottie, a los 32 años.

En Tengchow comenzó una nueva vida, tratando de integrarse a esa cultura distinta, adoptando el idioma y las costumbres locales. Enseñó en una escuela para niñas. Pero las grandes necesidades físicas y espirituales que padecían los chinos, le hizo escribir cartas en las que detallaba la cruda realidad y pedirles ayuda para continuar su obra misionera.

En Virginia, se organizó la Unión Femenil Misionera, que era un grupo de dinámicas mujeres, que se fijó como meta recaudar fondos como ofrendas para ser enviados a los misioneros de China.

Pasaron varios años de sacrificios, servicio y amor, compartiendo su comida con las hambrientas hermanas chinas, lo que hizo que esta abnegada mujer bajara de peso y se enfermara. Habían pasado 39 años y un 24 de diciembre de 1912 Lottie Moon murió, habiendo consagrado su ejemplar vida al llamado misionero.